lunes, 24 de julio de 2017

El apaciguamiento de las cosas



Todo está en calma.
Doy una mirada al cuarto:
Si muriera esta noche
mínimas serían las dificultades que siguieran.
No hay nadie ya despierto
y he concluido la última anotación
de lo que haré mañana.
Todo está encarpetado,
no hay ningún ángulo que sobresalga.
Casi no hay objetos redondos.
Los piolines en su sitio
y los suicidas sonriendo tras los vidrios.
Este poema es lo único que da
la clave de la madeja:
“Los monstruos, bien peinados, por dentro.”

Emma Barrandéguy 
Pintura: Gail Wegodsky

domingo, 23 de julio de 2017

Adolescente



¿Yo, adolescente?
Si de repente, aquí, ahora, 
se plantara ante mí,
¿tendría que saludarla 
como a una persona próxima,
a pesar de que es para mí 
extraña y lejana?
¿Soltar una lágrima, 
besarla en la frente
por el mero hecho
de que tenemos la misma 
fecha de nacimiento?
Hay tantas diferencias entre nosotros
que probablemente 
sólo los huesos son los mismos,
la bóveda del cráneo, 
las cuencas de los ojos.
Porque ya sus ojos son 
como un poco más grandes,
sus pestañas más largas, 
su estatura mayor
y todo el cuerpo recubierto 
de una piel ceñida y tersa, 
sin defectos.
Nos unen, es cierto, 
familiares y conocidos
pero casi todos están 
vivos en su mundo,
y en el mío 
prácticamente nadie
de ese círculo común.
Somos tan diferentes,
pensamos y decimos 
cosas tan distintas.
Ella sabe poco,
pero con una obstinación 
digna de mejores causas.
Al despedirnos, nada
una especie de sonrisa
y ninguna emoción.
Sólo cuando desaparece
y olvida con las prisas la bufanda.
Una bufanda de pura lana virgen, 
a raya de colores,
hecha a ganchillo
por nuestra madre para ella.
Todavía la conservo.


Wislawa Szymborska 

lunes, 17 de julio de 2017

Buscamos



Buscamos 
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.


Idea Vilariño

sábado, 15 de julio de 2017

Miedo



A veces me da miedo tenerte y que me tengas
por si uno de los dos se marcha antes que el otro
y no existe un futuro que nos una en las nubes
o que en otras galaxias no se lleve el nosotros
y vayamos en fila de a tres y sin mirarnos.


Ana María Drack
Giarrano

jueves, 13 de julio de 2017

Cartas de amor



No tires las cartas de amor
Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.



Joan Margarit

martes, 11 de julio de 2017

Eau de parfum




De la infancia, el olor
del musgo en las acequias, 
del barro, de las moras
y la extrema violencia de aprenderse.

Del mar, la última nota
de la última ola desplegada
antes de regresar y convencernos
de que no habrá sirenas.

De la noche, las leves veladuras
de un perfume italiano
todavía de moda.

De tu cuerpo, el aroma
de libro de aventuras
vuelto a leer; 
pero también de adelfas
desoladas y ardiendo.

Huele a vida quemada.


Aurora Luque

lunes, 3 de julio de 2017

Maleta



...de repente
me convertí en otra persona.
Soy tan sólo un turista en el mundo visible,
una de entre esas miles de sombras que
deambulan por las salas inmensas de los aeropuertos
y detrás de mí como un perro fiel con sus pequeñas ruedas
tengo a mi maleta verde.
Soy tan sólo un turista distraído,
pero amo la luz.

Zagajewski

domingo, 2 de julio de 2017

El verde




El verde que todavía
retiene el otoño; ese color
tan frágil, tan luminosamente
íntimo, ¿no te recuerda
al de tu propio corazón,
al de tu misma condición humana?

José Cereijo
Pintura: Félix Valloton

jueves, 29 de junio de 2017

Azar



Tú, que puedes creer, sentir que en unos ojos

un mundo cabe y tiembla; que es posible la dicha;
que hay mágicos instantes que encierran un sentido
que da hondura al vivir y ensanchar el alma;

que incuso en el dolor hay horas y paisajes

en que cabe habitar, saber; tú, que sostienes,
contra toda evidencia, que la belleza puede
justificar, salvar lo que devora el tiempo,

que una flor sabe a sangre, que por todo circula

la misma savia eterna y misteriosa,
¿como puedes decirte que es todo un mero tránsito

de la nada a la nada y que nada sostiene,

pura acumulación de sinsentido inútil,
y sólo un azar ciego gobierna su destino?


José Cereijo

domingo, 25 de junio de 2017

Nunca



Nunca me acerco tanto a ser mujer
como cuando abandono mis palabras,
repliego el abanico
tras el que ensayo risas de gioconda,
desciendo del tinglado de mis gestos
por peldaños estrechos y gastados
y me quito en silencio, a oscuras,
los adornos.
Alguien está conmigo a quien no veo,
que me recoge el alma como un traje arrugado
y me la va subiendo de los pies a los hombros:
la mujer que seré.
No alcanzo todavía a mirar cara a cara
a esa mujer secreta, que apenas si aletea
cuando deja de oírme trajinar (…)
Nunca veré sus ojos de sibila.
Ahora porque no llego a ellos, de tan altos,
de tan imprevisibles,
y un día (…) sustituirán el brillo mendaz de los espejos
y abarcarán muy serios,
bajo un toldo de sombra
-¿por qué pienso tan seria a esa mujer?-
la figura lejana e irisada
de aquella adolescente
que soñaba una vez con conocerla.

Carmen Martín Gaite
Klimt

viernes, 23 de junio de 2017

Clara en los Uffizi



Ibas despreocupada paseando
por  las salas del museo de los Uffizi,
sin saber hacia dónde dirigir tus dos ojos;
avanzabas quizá con el cansancio
del que ha recorrido Florencia todo el día.
No sabías que, de repente, allí
te iba a asaltar un poderoso símbolo:
el de la inesperada Belleza,
el ideal sublime de Belleza y Verdad,
ese que (todavía) nos hace a los humanos
más humanos.

Botticelli fue el nombre del artista.
La Primavera el cuadro.
No supiste qué hacer
y te quedaste muda.
Simplemente dejaste que hablase el corazón.
Y te pusiste a llorar.
Y llorabas,
y llorabas.

A la Verdad y a la Belleza sólo
le faltaban el gozo de tus lágrimas.


Antonio Colinas

miércoles, 21 de junio de 2017

El encuentro




Mientras estuvieron hablando de la nueva moral
Sus ojos me exploraban.
Y cuando me levanté para irme
Sus dedos fueron como el tisú
de una servilleta de papel japonés.

Ezra Pound
Pintura: Boguereau

martes, 20 de junio de 2017

Sólo...



Sólo las almas bárbaras son capaces
de esquivar
la definitiva estocada
de la belleza.
Diego Vasallo
Pintura:Ton Dubbeldam

sábado, 17 de junio de 2017

Piaf


Te han condenado.
Una oración,
como limosna insuficiente,
ha caído
sobre la tapa de tu féretro.
Te han condenado, Edith,
por no querer ser
la excepción que confirma
la regla. Porque
querías,
tú, gorrión
de la calle, ser
la regla. Porque
intentabas salirte de la calle.
Te han condenado como
si Dios no fuese amor. El dedo
ejemplar
-una uña sucia, como
si lo viera- se alzó
sobre tu frente
y mostró al mundo
que sólo esa limosna- por sí acaso...-
merecías.

De nuevo a la intemperie.
Esta vez " a la calle"
te han dicho.
A la calle amarilla
de los muertos, sin Senas,
sin flores, sin guitarras.

Pero tú, Edith, sonreirás.
Tuviste ya tu infierno
al borde de la cuna: sabes
lo que un niño criado con alcohol.
Edith, mystère Piaf, rezabas
no al morir, al cantar;
y sin saber por qué,
por quién acaso. Ahora
es cuando cantas en la inmensa calle
de Dios, alegremente,
Edith, mystére Piaf.    

Julia Uceda
Gracias Rubén por la foto.

martes, 13 de junio de 2017

Se vive así...


Se vive así,
cobijado en un mundo delicado,
 y uno cree que vive. 
Entonces lee un libro (...), o va de viaje (...) 
y descubre que no vive, 
que está simplemente hibernando.
 Los síntomas de la hibernación
 se pueden detectar fácilmente. 
El primero es la inquietud. 
El segundo síntoma 
(que llega cuando el estado de hibernación 
empieza a ser peligroso
 y podría degenerar en muerte) 
es la ausencia de placer. Eso es todo. 
Parece una enfermedad inocua. 
Monotonía, aburrimiento, muerte.
 Hay millones de personas que viven
 (o mueren) así, sin saberlo. 
Trabajan en oficinas. Tienen coches.
 Salen al campo con su familia.
 Educan a sus hijos.
 Hasta que llega una brusca conmoción: 
una persona, un libro, una canción... 
y los despierta, salvándoles de la muerte.
Anaïs Nin

viernes, 9 de junio de 2017

Hipermetropía


Me persigue la rara luz de los bisiestos
-años que pasan por la vida de puntillas-
y el errático paso de los números primos.

Tengo la caligrafía de un niño expulsado
que ha aprendido a escribir fuera del aula
observando el vuelo de las aves que retornan.

No conozco el descanso; mi patria es otra siempre
y no soy capaz de ver lo que tengo más cerca.
Yo no estoy, yo voy,
y ese es mi estar en el mundo.

Como esas plantas que crecen hacia abajo,
para poder echar raíces en el aire.

Alfonso Brezmes


miércoles, 7 de junio de 2017

Aquí está el poema



Aquí está el poema que iba a escribir
antes, pero que dejé
porque te levantabas.
Estaba pensando otra vez
en aquella primera mañana en Zúrich.
Nos levantamos antes del amanecer.
Durante un instante no sabíamos dónde estábamos.
Salimos al balcón que daba
al río y a la parte vieja de la ciudad.
Allí estábamos, sin más, callados.
Desnudos. Viendo cómo se aclaraba el cielo.
Tan conmovidos y tan felices. 
Como si nos hubieran colocado allí
justo en aquel momento.

Raymond Carver

domingo, 4 de junio de 2017

Sabes...



¿Sabes que me gustaría?
Un día de mi infancia.

Elio Vittorini

viernes, 2 de junio de 2017

Momento



Los pájaros en la ventana, 
las persianas entornadas: 
un aire de infancia y de verano
que me consuela. 
¿Tendré de verdad los años
que sé que tengo? 
¿O solamente diez?
 ¡De qué me ha servido la experiencia? 
Para vivir satisfecho con pequeñas cosas 
que me causaban
inquietud un tiempo.


Umberto Saba
Pintura: Bogdanov
Gracias Pilar.

martes, 30 de mayo de 2017

El amor



El amor es maravilloso y absurdo e, 
incomprensiblemente, 
visita a cualquier clase de almas.
 Pero la gente absurda y maravillosa no abunda;
 y las que lo son, es por poco tiempo, 
en la primera juventud. 
Después comienzan a aceptar y se pierden.

Juan Carlos Onetti
Foto:Borisov

sábado, 27 de mayo de 2017

Quien fuera esa luz.



A lo anodino, a lo carente de belleza,

llegue esa luz redentora
que da grandeza a la vida.
¡Quién fuera esa luz!


Begoña Abad

lunes, 22 de mayo de 2017

Lloró por todo...



Lloró por todo lo que no podía volver a suceder. 
Lloró por su madre haciendo buñuelos de patata. 
Lloró por ella podando los rosales del jardín. 
Lloró por su padre gritando.
 Lloró por el triángulo de vello 
entre las piernas de Suzanne, la maestra.
 Lloró por el olor de una mujer planchando sábanas.
 Lloró por el puchero de mermelada 
borboteando sobre el fogón. 
Lloró porque no podía dejar la granja ni un solo día. 
Lloró por la granja en la que no había niños.
 Lloró por el sonido de la lluvia 
cayendo sobre las hojas de ruibarbo 
y por su padre vociferando: ¡escucha eso! 
Eso es lo que echas de menos
 cuando vas durante meses a trabajar fuera,
 y cuando vuelves en la primavera
 y oyes ese sonido te dices: 
¡gracias a Dios, ya estoy en casa!
 Lloró por el heno que quedaba por segar todavía.
 Lloró por los cuarenta y cuatro años que habían pasado
 y lloró por él mismo.
John Berger,

domingo, 21 de mayo de 2017

La mujer justa



«Era fiel hasta con los objetos.
 Quería guardarlo, conservarlo todo.
 Ése era su lado burgués,
 el rostro noble de la burguesía. 
Quería conservar no sólo los objetos 
sino todo lo que fuese bello, 
amable, valioso, sensato… Ya sabes… 
Quería conservar las costumbres,
 los modos de vida, los muebles,
 los valores cristianos, los puentes, 
el mundo tal como lo habían construido
 las personas con infinito esfuerzo y dedicación,
 con su ingenio y su sufrimiento, 
con sus mentes brillantes y sus manos callosas.
 Para él todo tenía el mismo valor, 
amaba el mundo y quería protegerlo de algo. 
A todo esto los hombres lo llaman cultura.»

Sándor Márai
La mujer justa

jueves, 18 de mayo de 2017

La belleza



Ahora sé que la belleza
es nuestra última compañía.
En medio de su declive
mi anciana madre aún ha sido capaz
de darme, sin pronunciar palabra, su lección final.
Una rosa, hijo,
de vez en cuando,
y, por favor, no olvides decirme
que hoy me encuentras muy hermosa.
Los otros fármacos, a estas alturas,
carecen de importancia.

Rafael Argullol

martes, 16 de mayo de 2017

Miro atrás...



Miro atrás y veo
que han quedado
muchos besos sin gastar
y ya no están los hijos

que fueron los hijos
del amor
ni están la luna y sus periodos
ni más noches de San Juan
ni la luz novicia
que se derrama sobre tu piel
y pide mimos
Felipe Sérvulo
Pintura: Steve Hanks

sábado, 13 de mayo de 2017

Canción para todas las que eres


No solo el hoy fragante de tus ojos amo 
sino a la niña oculta que allá dentro 
mira la vastedad del mundo con redondo azoro, 
y amo a la extraña gris que me recuerda 
en un rincón del tiempo que el invierno ampara. 
La multitud de ti, la fuga de tus horas, 
amo tus mil imágenes en vuelo 
como un bando de pájaros salvajes. 
No solo tu domingo breve de delicias 
sino también un viernes trágico, quien sabe, 
y un sábado de triunfos y de glorias 
que no veré yo nunca, pero alabo. 
Niña y muchacha y joven ya mujer, tú todas, 
colman mi corazón, y en paz las amo.


Eliseo Diego

miércoles, 10 de mayo de 2017

Apuntes




Ahora extiende el brazo.
 Saltas. 
Y le arrebatas
al alegre naranjo florecido
un poco de azahar. 
Luego vienes
hacia mí sonriendo 
y dejas en mí mano
las delicadas flores.


                                  
Alguna vez quisiera
decir con mis palabras 
la hermosura
de este momento nuestro: 
la gracia de tu cuerpo
en el instante de saltar, 
mis ojos que te miran,
el milagro pequeño del perfume.

Eloy Sánchez Rosillo
Related Posts with Thumbnails